jueves, 17 de septiembre de 2015

Asesinos en serie españoles ... Leyendas o realidades ?


La leyenda del sacamantecas es una de esas que ha perdurado en el boca a boca del pueblo llano durante más de un siglo. En nuestros días, esta historia ha quedado como un viejo mito, pero durante muchas décadas, esta terrible historia aterrorizó a los niños y no tan niños de toda España. En gran parte, por culpa de los padres, que encontraron un filón en ella para mantener a sus hijos a raya inculcándoles en lo más hondo de su imaginario que en el momento menos pensado, un ser monstruoso aparecería para secuestrarlos si permanecían en las calles a horas poco adecuadas o incumpliendo las órdenes de los progenitores. Incluso se llegó al punto de poder convocar al sacamantecas a placer, amenazando a los niños con que vendría a llevárselos si no se portaban bien.

Los orígenes de la leyenda

El mito tiene orígenes reales, aunque curiosamente, tan solo un niño fue asesinado por los precursores de esta leyenda. Los sacamantecas, u hombres del saco fueron asesinos de principios del siglo XX. El principal fue Juan Díaz de Garayo, un rudo agricultor Alaves, con rasgos físicos más típicos de un homínido primitivo que de una persona de esa época. 

El tal Díaz de Garayo fue un asesino y violador de mujeres, en su mayor parte prostitutas, a las que rajaba el vientre de forma atróz. Declaró seis muertes, aunque se piensa que fueron muchas más por lo espaciado de algunos de sus crímenes. Como anécdota y para imaginar el rostro y los rasgos tan inusuales y terroríficos de este hombre, su captura se debió a que una niña, al cruzárselo por la calle y ver su horrendo rostro, imaginó que alguien con ese aspecto debía de ser el sacamantecas que estaba azotando con sus crímenes aquellas tierras y se puso a gritar señalándolo. La gente, pensando que el hombre había intentado algún tipo de abuso sobre la niña, lo llevó al cuartelillo, donde Díaz de Garayo se vino abajo y confesó sus crímenes. Al final, fue condenado a muerte a ajusticiado en Garrote Vil.


lunes, 14 de septiembre de 2015

Los muertos aún pueden oírnos.

Curiosidades forenses.

Antes de la muerte de un individuo se produce un conjunto de fenómenos que constituyen lo que denominamos LA AGONÍA, en este estado agónico y hasta la muerte se van perdiendo todas las funciones vitales y por tanto los sentidos, la curiosidad es que el moribundo agónico no ve, no habla pero SI OYE.
Esto significa que la persona cuando ya parece muerta, a veces, aún  puede oírnos, ya que es el último sentido que  se pierde.

Sí, no perdáis la oportunidad de despediros de alguien en sus últimos momentos, o incluso justo después.

Estar ahí y despedirse es lo último que recordará, porque lo oirá incluso habiendo ya perdido otras funciones vitales, hasta la respiración. 
Acompañad a esa persona  hacia su luz blanca
hablándole mucho.

Sí, hay que hablar con los muertos. Ellos te hablan.

Yo lo hago.

jueves, 10 de septiembre de 2015

EXISTEN LOS HOMBRES LOBO ¿? En París?



La respuesta es sí. 
En París y en cualquier otro rincón del mundo..

La enfermedad del hombre lobo se conoce científicamente como HIPERTRICOSIS CONGÉNITA,  es muy poco frecuente.

La hipertricosis generalizada congénita ligada al X es un tipo extremadamente poco frecuente de hipertricosis lanuginosa congénita, una enfermedad congénita de la piel, que se caracteriza por un sobrecrecimiento del pelo de todo el cuerpo en varones, y por un sobrecrecimiento del pelo moderado y asimétrico en mujeres. 

Está asociada con un dismorfismo facial leve (fosas nasales en anteversión, prognatismo moderado) y, en una familia, también estaba asociado con anomalías dentales y sordera.

La persona tendrá un exceso exagerado de vello en su superficie corporal. Respetando a veces tan sólo las palmas de las manos y las plantas de los pies.  (se documentaron unos 50 casos tan extremos en la edad Media)

Y la otra enfermedad explicativa de los hombres lobo sería la PORFIRIA CUTANEA TARDA, donde el enfermo acumula porfirias (de la síntesis del grupo Hemo, por falta de una enzima para completar la síntesis), las porfirias en contacto con el sol (rayos UV) excitan unas moléculas y se liberan radicales libres dañinos para la piel y los tejidos, para defenderse se genera más cantidad de vello y pelo.
Las personas con esta enfermedad,  en épocas antiguas,  sin tratamientos,  sólo salían a la calle por las noches para evitar el contacto directo con el sol y sobre todo en noches de luna llena para poder ver algo, ya que no existían las linternas. De este modo surgen las leyendas.


Retrato de Petrus Gonsalvus, nacido en 1556 quien se hizo famoso como espectáculo entre la corte de la época por tener todo el cuerpo y cara cubiertos de vello.











 Barbara Urselin quien se hizo famosa como atracción circense .

MAMÁ, LOS VAMPIROS EXISTEN ?¿

Los vampiros ...

Se conoce como ‘enfermedad de los vampiros’ a la porfiria, un extraño trastorno que normalmente se transmite por vía genética y que, entre otros síntomas, provoca ampollas en el cuerpo de quienes la padecen cuando existe exposición a la luz solar. Es esta particularidad precisamente la que inspira su vampírico sobrenombre.

Más concretamente, las porfirias son un conjunto de enfermedades derivadas de una producción anómala de la hemoglobina, una proteína de la sangre. La deficiencia se produce en un grupo prostético llamado hemo, cuya biosíntesis es deficiente por problemas en las enzimas.

Existen varios tipos distintos de porfirias, aunque en función del defecto metabólico la clasificación se reduce a dos: hepáticas y eritropoyéticas. La más común es la la porfiria cutánea tardía y, si bien la transmisión suele ser hereditaria, hay otros factores -alcohol, drogas, infecciones, determinadas hormonas,…- que pueden desencadenar en ataques de este tipo.

Además de las erupciones cutáneas anteriormente comentadas, la ‘enfermedad de los vampiros’ puede manifestarse en forma de cólicos, dolores abdominales, alteraciones de los sistemas nervioso y muscular, molestias en las extremidades e incluso parálisis, problemas mentales y cambios de personalidad.

La abundancia de porfirinas genera anemia, que explicaría la palidez típica de los vampiros, al mismo tiempo que colorea de rojo los ojos y los dientes, además de provocar una enorme fotofobia o sensibilidad a la luz. La luz solar lesiona la piel de los enfermos de porfiria, produciéndoles llagas que pueden mutilar los labios, haciendo que los dientes rojos parezcan más grandes, y las orejas, dándoles la forma puntiaguda característica. Además, hace que necesiten transfusiones de sangre, puede provocar la aparición de vello en el rostro (el mito del vampiro siempre ha estado muy vinculado al del hombre lobo) y hasta explicaría el odio al ajo típico del vampirismo, puesto que el ajo al parecer agrava la enfermedad.

¿Es la porfiria el origen de las leyendas vampíricas? Podría serlo en parte, pero es una enfermedad demasiado poco frecuente para haber dado origen a un mito que, sobre todo en el este de Europa, estuvo extremadamente extendido hasta el siglo XVIII, cuando el avance de la medicina y la Ilustración empezaron a hacer mella sobre tradiciones muy arraigadas. Probablemente la dificultad de la ciencia antigua en saber cuando alguien está realmente muerto (hasta no hace tanto tiempo la prueba habitual para diagnosticar la muerte era tan poco concluyente como colocar un cristal bajo la nariz del paciente y ver si se empañaba) provocaría muchos casos de personas enterradas vivas que se retorcieran en sus ataúdes.




miércoles, 9 de septiembre de 2015

POR QUÉ NO TENEMOS RECUERDOS ANTES DE LOS 3 ó 4 AÑOS ?

 

Este estudio concluye que el motivo de no tener recuerdos antes de los 3 años es debido a que el desarrollo del número de neuronas es tal durante los 3 primeros años de vida, que impide el almacenamiento de recuerdos , no llegan a hacerse auténticas conexiones entre las neuronas debido a que no paran de formarse nuevas  células a gran velocidad (nacemos con sòlo el 25%de las neuronas que tendremos en total, el 100% ya están formadas en la adolescencia, luego se van perdiendo) 

Que lo sepáis. 


Existe la Erección postmortem?

"La erección post mortem"


es una erección después de fallecida la persona, técnicamente un priapismo, observada en los cadáveres de hombres que han sido ejecutados, principalmente ahorcados.

El fenómeno ha sido atribuido a la presión en el cerebelo, creada por el lazo de la soga utilizada para ahorcar.

Las lesiones en la médula espinal y en el cerebelo están siempre asociadas con el priapismo en pacientes vivos. Al morir por colgamiento, ya sea una ejecución o un suicidio, se ha observado que afecta a los genitales de hombres y mujeres.

En las mujeres, el labio vaginal engorda mucho y enrojece, puede producirse una descarga de sangre de la vagina. En los hombres, ocurre un estado de erección del pene más o menos completo, con descarga de orina, mucosa o semen en un caso de cada tres. Otras causas de muerte pueden también resultar en estos efectos, por ejemplo disparos de armas de fuego que provoquen heridas en el cerebro, vasos sanguíneos mayores, o muertes violentas por envenenamiento; y para los investigadores forenses, un priapismo postmortem es un indicador que la muerte fue rápida y violenta.


martes, 8 de septiembre de 2015

ENTERRADOS VIVOS...

Hoy en día los plazos exigidos por la mayoría de las legislaciones vigentes para inhumar un cadáver desde que se certifica su defunción es de un mínimo de 24-48 horas.

Estas leyes tan actuales provienen  de los enterramientos en vivos (inhumaciones prematuras) que se producían en el siglo XVIII y XIX, en 1873 en Alemania y en Italia se ataba la mano del cadáver a una campanilla y se esperaba hasta que aparecían signos de putrefacción que demostraban incontrovertiblemente la  realidad de la muerte,  por si acaso el muerto se movía  y hacía sonar la campana!!


A pesar de que nuestra tecnología actual permite un diagnòstico preciso de la muerte conservamos ese tiempo de espera de 48 horas antes de obtener licencia para la inhumación.

lunes, 7 de septiembre de 2015

AGUJETAS o DOLOR MUSCULAR DE APARICIÓN TARDÍA.

AGUJETAS:
Se consideran un dolor muscular localizado debido a la práctica de ejercicio
nombre médico: mialgia diferida o dolor muscular de aparición tardía (DMAT) o dolor muscular postesfuerzo de aparición tardía (DOMPAT)

Teorías:
1Microrroturas de fibras musculares: esta teoría es la más aceptada por la comunidad científica: microfibras rotas durante la práctica del ejercicio.

2Temperatura incrementada localmente en los músculos: el músculo se calienta y en algunas zonas se producen «microlesiones». Muy parecida a la teoría de las microrroturas musculares.

3Acumulación de ácido láctico: esta teoría, menciona que el ácido lácticoresultante de la actividad metabólica en las células musculares acaba «cristalizando», y es ésta la causa final del dolor muscular. Sin embargo, esta teoría se ha demostrado ser falsa, ya que personas con la enfermedad de McArdle también experimentan el dolor.(se trata de una enfermedad genética por la cual el organismo no puede descomponer el glucógeno en los músculos)



La Navaja de Ockham.

Hoy me he acordado de la Navaja de Ockham, que se estudia ( o estudiaba ) en la carrera.

Uso el término muy de cuando en cuando en el
Trabajo.

Sabéis qué es?

No es un arma blanca usada por un tal Ockam... No.
De hecho es el nombre que recibe el principio metodológico y filosófico atribuido al fraile franciscano inglés del siglo XIV Guillermo de Ockham (1280-1349).

El principio se basa en que “en igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la correcta”, es decir, cuando dos teorías en igualdad de condiciones tienen las mismas consecuencias, la más simple tiene más probabilidades de ser correcta.
( Habría que remontarse a Tomás de Aquino para llegar al origen de esto: Ockham "afeitaba" la teoría del Santo simplificándola y tal... De ahí la navaja ...No sé un rollo)


En resumen: si algo en medicina parece "algo", seguramente será lo que parece, lo más frecuente es que sea lo más habitual, lo que parece ser, por estadística pura  ( y no será lupus como dice House).

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Mar de cadáveres

Yo lo que no entiendo es que,  teniendo en nuestro Mar cadáveres de bebés flotando como si fuesen boyas, aún tengo que escuchar a diario a la gente cercana decir "que se vayan, que no vengan, que aquí no les queremos". Y un largo etece de comentarios ininteligibles a la condición humana.
Yo es lo que no entiendo. 
Cómo se le olvida al ser humano la historia de su propia vida, aquella de la maleta en mano cruzando fronteras.
Peleamos fuerte por ganar dinero, comprar casas y que nuestros hijos lo tengan todo.
Algunos pelean tan solo por no ver claudicar a sus hijos entre las olas del mar. Por aguantar un poco más el nado, el frío...
Por una sonrisa y un vaso de agua para sus hijos darían la vida.
Qué no nos veamos nosotros nunca caminando entre las tinieblas del horror, con una bomba detrás, una valla de espino delante, un niño arriba y una alfombra de muertos abajo.
Esas son sus fronteras.
Y las nuestras, no vayamos a abrirlas no sea que vayan a lograr entrar.