jueves, 12 de enero de 2017

Los que nunca nos queremos dormir



Algunas personas pertenecemos a ese grupo de falsos insomnes, nocturnos patológicos, autoimpuestos, esos que en realidad no tenemos insomnio alguno, pero que nunca nos queremos dormir. Somos de esos para los que cada mañana es el inicio de un viaje eterno hacia Nunca Jamás, un viaje repleto de obstáculos, prisas infinitas, monstruos gigantes, y todo tipo de trampas mortales que te quieren atrapar. Es el inicio de un juego de roll diario, donde lo único que cuenta es el tiempo, el tiempo y el dinero, donde todos, absolutamente todos los minutos tienen precio, y son, además, muy caros. Cada uno tiene su juego de roll particular, algunos se enfrentan a personajes pequeños que se llaman niños. Para otros su juego consiste en pasar pantallas de reuniones y reuniones, una tras otra, mientras una corbata trata de estrangularles y ellos deben concentrarse en la reunión a la par que en seguir respirando si quieren sobrevivir. Otros juegan a ser mamás, papás y grandes profesionales a la vez, con una vida extra, algunas veces, para ir al gimnasio e incluso para maquillarse, o al menos lo intentan, porque científicamente eso no es posible. Y así, cada uno va pasando sus pantallas como buenamente puede. Con más pena que gloria, con algo de angustia, y siempre con mucha prisa. Y el juego, además, dura todo el día, si pierdes tiempo no llegas y mueres, game over para ti, en esos casos se pueden recuperar las vidas acudiendo a un psicólogo, que tratará de reiniciarte, y de ese modo puedes volver a empezar. Con o sin vidas, siempre termina el juego al final de día. A veces muy al final del día, a veces tan al final del día que te queda poco para enlazar una partida con la siguiente, tan al final del día que deberías estar ya dormido, pero tú ni siquiera te has sentado a cenar. Pero sea lo tarde que sea, el tiempo del juego se detiene en algún instante concreto, siempre lo hace, aunque a veces parezca que nunca va a llegar, en ese momento sabes que el mundo se ha parado en seco, lo puedes sentir, es una sensación psicotrópica. La partida se termina cuando los niños duermen, cuando te has duchado porque incluso habías hecho deporte, y cuando aflojas esa corbata que durante todo el día ha tratado sin éxito de cerrar el paso del aire hacia tus pulmones oscurecidos por la contaminación de tu ciudad. El juego ha terminado, el tiempo se detiene, y es entonces que empieza para ti tu vida real, da comienzo ese momento de calma infinita y etérea, esa sensación de ser tú mismo, sin disfraces sociales ni máscaras, sin modales, sin reloj. Da comienzo el inicio de tu propio día. De tu vida fuera de Matrix. Es el momento de gloria para los que nunca nos queremos dormir. Si te duermes te lo pierdes, lo importante es no quedarte dormido, para ser consciente muy nítidamente de que no tienes nada que hacer, más que estar o existir, y respirar, si acaso estar sentado, o tumbado acariciando la pierna de tu pareja, mirando la televisión, un capítulo tras otro de tu serie favorita, tocar la guitarra un ratito más, y aún puedes incluso leer un libro ... Siempre hay una página después. Siempre hay otra canción. Por eso nunca nos queremos dormir, para que ese momento nuestro, tan privado e inviolable continúe existiendo, para que esa inmunidad no se agote nunca, no se detenga. No te acabes, por favor, no te acabes todavía, déjame sentirme un ratito más. Pero el tiempo, por desgracia, y a pesar nuestro, sólo se detiene en nuestra mente y en nuestra piel, pero sigue corriendo diligente en el reloj de la cocina, y no lo quieres mirar porque, en realidad, no quieres tener la certeza de que sólo te quedan 5 horas para volver a empezar de cero. Quizá menos. A los que nunca nos queremos dormir nos acaba venciendo el propio sueño, te atrapa como una tela de araña, siempre terminamos perdiendo esa lucha sangrienta y encarnizada en la que se enzarzan cada noche nuestro cerebro, que quiere seguir un ratito más, con nuestro cuerpo, que trata, por pura supervivencia, y a través de los párpados, de encerrarnos en una jaula nocturna durante unas horas, y siempre lo acaba consiguiendo, aunque nos resistamos a ello como pequeñas fieras. Si cierras los ojos tan sólo un momento estás perdido. Acabado. Es tu fin. Un pequeño descuido, y la próxima vez que seas consciente de algo, será de que tienes que levantarte y empezar de nuevo tu partida de roll. Es un momento trágico, te preguntas cómo ha podido pasar, si hace un segundo estabas viendo la televisión, tenías toda la noche por delante para ti solo, sin ninguna obligación, y ahora, sin más, te encuentras otra vez ahí, en el punto de partida, exactamente donde estabas ayer a esta misma hora, para volver a repetir las mismas cosas, a la misma velocidad. Para empezar de nuevo tu propio psicodrama. El despertar es un momento abrumador, en el que, o coges carrerilla, respiras muy hondo y saltas al vacío, o decides volver a cerrar los ojos para no depertarte nunca más. Pero no puedes demorarte en la decisión, porque el tiempo apremia, porque llegas tarde, porque hay atasco, porque un niño tiene hambre, porque el mundo te está llamando a ritmo de alarma de despertador. Y ahí estás tú, pensando en cuándo llegará de nuevo la noche para no dormirte.

Porque eso es, más o menos, lo que sentimos los que nunca nos queremos dormir ...

viernes, 4 de noviembre de 2016

De cerrar la puerta a los malos, y abrírsela a los enfermos…


 

Existen tantas opciones de personas con distintos tipos de personalidad combinadas con distintos tipos de enfermedades, como seres humanos habitan el planeta.

 

Combinaciones cruzadas entre personalidades de uno u otro tipo con enfermedades mentales, somáticas y mixtas. 

Nos gusta clasificar, necesitamos categorizar, es necesario para realizar  estudios, para saber, para comparar, para la vida en general. El mundo es un sistema clasificado. Todo está encasillado. Pero en el mundo de la categorización miramos tanto al pequeño encuadre que perdemos de vista el horizonte de la variedad, donde sólo allí, en el conjunto y en la diversidad, permanecen nítidos la razón y el sentido común.

Cuadraditos, nos gusta hacer cuadraditos.

Y en uno de esos cuadraditos metemos nosotros a la enfermedad mental, dentro de un cuadrito bien cerrado y bien estigmatizado. Porque siempre ha sido así. Y al ser humano le cuesta cambiar lo que “siempre ha sido así”, y mucho. 

 

La enfermedad mental existe desde que el hombre es, o aún no era ni hombre. Al igual que la enfermedad somática. Y desde que existe ha venido siendo duramente castigada y estigmatizada por la sociedad en general. Y, por qué? O mejor dicho, Por quién?

 

Por todos nosotros. Por la cultura. Por la sociedad. Por la educación. Por la sanidad. Por la Política. Por el sistema. Por los propios terapeutas. Por la gente de la calle. Por los medios. Por el Marketing. Por la publicidad. Por los propios enfermos. Por ti que estás leyendo esto.

 

Todos somos en parte responsables de mantener viva la llama que encendieron nuestros ancestros, aquellos que no poseían las herramientas de las cuales nosotros gozamos ahora, el Conocimiento y la Ciencia.

La incultura, la religión, el sentimiento mágico, la búsqueda de una alternativa a la ciencia que no tenían, les llevó a encasillar la enfermedad mental dentro de aquel cuadradito de lo mágico, de lo supersticioso, de lo sobrenatural. 

Porque aquella enfermedad que ellos no podían ver con los ojos no la podían explicar. Durante siglos se bautizaron a las distintas enfermedades mentales como apariciones, posesiones demoníacas, castigos divinos, brujería, enfermedades que enviaban los dioses... Y que se curaban con los mismos argumentos, exorcizar personas,

potingues, pócimas, corrientes eléctricas, agua, frío, torturas, fuego, … y sobre todo, aquello que no se podía curar… aquello que por tanto daba más miedo… había que esconderlo, bien escondido, y si me apuras, a lo sumo, mejor era quemarlo en una hoguera y hacerlo desparecer. Las cosas que no conocemos nos dan miedo, y lo que da miedo cuanto más lejos mejor…

Lo hicieron en la Edad Media con las brujas; lo hicieron en el Siglo de Oro con los exorcismos; lo hicieron en los siglos XVIII y XIX con las trepanotomías y los oscuros y tétricos manicomios, esos que aún utilizamos en Halloween para dar miedo, porque daban muchísimo miedo, intuyo que mucho más a aquellos que permanecían encerrados dentro que a los de fuera; lo hicieron los nazis hace dos días;  y, no nos engañemos, lo hacemos nosotros en 2016 manteniendo cerradas, bajo llave y escondidas las unidades psiquiátricas de prácticamente la totalidad de los centros y hospitales de nuestro País. Un atisbo de luz y esperanza asoma sólo sobre el techo de la unidad psiquiátrica del Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia, que desde 1990 estableció los criterios de Unidad Abierta con un acompañante permitido (como el resto de unidades), a ellos se sumó el Hospital de Inca, en Palma de Mallorca hace dos años, ambos parecen querer avanzar hacia la civilización y el futuro al dejar sus puertas abiertas. 

La Arrixaca, seguida de Inca, han sido pioneros en levantar el cerrojo a las puertas blindadas que flanqueaban sus unidades psiquiátricas, para que sus pacientes también puedan ver el mundo tal y como lo ven los demás enfermos. Estos dos Hospitales han iniciado esa labor interminable e impagable, y a la vez visionaria, y futurista que es acabar de una vez con el estigma de la enfermedad mental.

 

Ambos se han decidido a respetar y cumplir nuestro vigente  Código Penal que en su artículo 147 dice “que la enfermedad mental se equipara a todos los efectos con la enfermedad física o somática”.

Y asimismo se han comprometido a acatar la Constitución Española en uno de los pilares básicos en el que se asientan sus cimientos. Concretamente en su artículo 17 que garantiza el derecho a la libertad de todos los españoles y residentes en territorio español,  y la no, en ningún caso, privación de la libertad, sino en los casos y formas previstas por la ley.

 

Esto no se cumple en las unidades psiquiátricas del territorio español, que, obviando este Artículo Constitucional, y cualquier otro principio básico de humanidad, dignidad,  e igualdad entre las personas, y en este caso concreto entre los pacientes, privan de la libertad impunemente a sus enfermos mentales, haciendo con ello un guiño lejano a aquellos manicomios terroríficos y escalofriantes de siglos  pasados.

 

La Virgen de la Arrixaca, es pionera en España en dejar entrar la luz a través de sus persianas, en dejar que los rayos de sol les acaricien la cara a sus enfermos. Y no hay duda de que, junto con el hospital de INCA, marcarán el camino que seguirán el resto de las unidades y centros del país, como así ya se hace en muchos países de Europa.

 

Pero no sólo continuamos anclados en ocultar la enfermedad mental, por la vergüenza, por el miedo, por el desconocimiento, porque aun hoy en día vemos a diario cómo los  familiares de un paciente con cáncer cuentan en las redes sociales cómo su ser querido ha perdido el pelo, y cómo está superando la quimioterapia, podemos observar cómo sus amigos se afeitan la cabeza en señal de apoyo y solidaridad, vemos lazos rosas en sus fotos de perfil, y cómo los padres de esos enfermos han leído 25 manuales acerca de la enfermedad de su hijo, y han casi estudiado media carrera de medicina para entender y poder vislumbrar algo de luz al final del túnel.

 

Pero no es así cuando nos encontramos ante el enfermo mental, aquí nadie pone fotos en las redes de un paciente contenido, de un electroshock. Nadie dice “qué bien, mi hijo ya no escucha las voces”. Nadie quiere que se sepa que su ser querido es un “loco”, y es que acaso lo es?

Pocos investigan, pocos leen, la mayoría no recuerdan siquiera el nombre de la enfermedad que le han diagnosticado a su hijo. Nadie estudia 25  manuales... Nadie quiere saber nada. Y si puede ser, incluso tratarán de negar la enfermedad. “No, mi hijo no tiene nada”. 

Como no lo veo no lo tengo, no lo ves pero está ahí, delante de ti. O es que tú acaso puedes ver la Diabetes? La Diabetes no la ves y a nadie asusta. Nadie la esconde bajo llave.  Nos imaginamos por un momento una unidad de medicina interna cerrada? Los pacientes estarían aterrados, qué angustia no?, nerviosismo generalizado, agitación, revuelo, quejas, ataques de ansiedad, el otro que quiere fumar, la familia que no puede entrar y no se entera de los horarios…. Pero menudo caos, no? … Uy, pero si es exactamente lo que pasa abajo en la primera ……en psiquiatría…. Ah pero ahí no pasa nada. Si allí no se enteran, como están locos. Si se quejan les medican y listo.

A quién le va a importar. Nos debería importar a todos. Y mucho.  

Y la vergüenza?  No hemos hablado mucho de la vergüenza, del bochorno, volvemos a la quinta planta, nadie se avergüenza de una Diabetes. Por qué nos avergonzamos entonces de una enfermedad mental? La culpa es compartida. La culpa es de todos.

 

Qué nos hace tener miedo del enfermo mental? El desconocimiento, la alarma mediática, la prensa sensacionalista que por sí misma diagnostica a las personas en sus titulares…

“Un esquizofrénico mata a …. “ 

Cuántas veces hemos oído decir que un hombre con dermatitis ha matado a alguien?  …. Yo nunca.

 

A propósito de casos como el de German Wings, o el de ayer mismo en el que el Tribunal Supremo considera inimputable a un hombre que asesina macábramente a dos niños pequeños a golpes contra sendas paredes, y que, además, padecía una enfermedad mental, hay que aclarar de una vez por todas que los enfermos mentales no matan, normalmente matan personas con una enfermedad, o sin ella, ya sea mental o de otro tipo. 

Quién mata? Mata la enfermedad o mata la persona?

Pues habrá que verlo, pero raramente según las estadísticas, es la enfermedad la que mata. La enfermedad a los únicos que mata, por desgracia,  es a los que la sufren. 

Ellos mismos sufren tanto que algunos terminan con su propia vida. Casi siempre sin hacer daño físico a nadie más. En contadas ocasiones es la enfermedad la que mata, que las hay, pero no son siquiera estadísticamente significativas. No más que en otro tipo de enfermedades. Seguramente encontremos más asesinos en serie con úlcera gástrica que con una esquizofrenia. 

 

Casi siempre es la persona la que mata, y que además padece alguna enfermedad física o mental.  

El mero hecho de padecer una enfermedad mental no hace a uno directamente inimputable para todos sus actos. Ni  le inmuniza para la responsabilidad penal. Raramente lo hace.

 

Un psicópata puede ser un asesino de niños, y casualmente ese asesino de niños puede padecer un lupus, una hepatitis, una cardiopatía, o  tener una úlcera gastroduodenal, o una esquizofrenia. Es que acaso la Diabetes le hace a uno culpable de haber matado? 

Y por qué iba a hacerlo una esquizofrenia persé? Esquizofrenia, esa enfermedad que sufre, o padecerá  el 1% de la población mundial … Si miras a tu alrededor, en tu vecindario habrá dos, en tu colegio, en tu clase, en tu trabajo, por todas partes, integrados en tu vida, en la sociedad, en el mundo, a tu lado, serán algunos de tus amigos, y los habrá en todas las familias…. Y es que acaso van matando niños? No, la respuesta es simplemente no.

No porque no son asesinos. Ni psicópatas.  Son personas con un trastorno psíquico, con uno u otro diagnóstico determinado, y no con la condición humana de asesinos. 

 

Con el estigma no sólo erramos en veredictos y sentencias, si no que destruimos además la ya dificultosa y tórpida integración social de estos enfermos, sus ya ralas oportunidades laborales, e incluso relacionales, sus hobbies. Les estamos poniendo la zancadilla, y un montón de piedras en el camino de llevar una vida normal. Nosotros no les estamos dejando avanzar, todos, desde los políticos que cierran bajo llave las unidades de estos enfermos,  con la llave de la regresión y del retroceso. Los propios terapeutas que consideran no imputable a un asesino sólo y por la mera existencia de un diagnóstico. Pasando por familiares y amigos, medios de comunicación y todo el resto de la sociedad al completo.

 

Y además generamos la alarma, el miedo y la repulsa hacia este tipo de enfermedades.

“Mi vecino, el esquizofrénico, uy! qué miedo¡, … te da miedo también el vecino del quinto? Si, ese que tiene cáncer terminal, ah ese no? Pues debería darte más, tiene peor pinta. Y el del tercero, el VIH? Bueno, eseeeee un poco sí, no me acerco a él, pero el del sexto … ay el del sexto, el de las voces, a ver si nos va a matar, que yo tengo dos niños”.  

Dios Bendito. Año 2016. Capital de España. Cualquier comunidad de vecinos.

Ni ser malo ni ser un asesino está reñido ni  es incompatible con sufrir una enfermedad psíquica.  

Pero no al revés, la enfermedad mental no te convierte en un asesino.

Datos estadísticos cedidos por la Dra. Ana I. Gutierrez Salegui.* “En el año 2012, 3.549 personas se quitaron  la vida en España (contando sólo los datos registrados en el INE). De ellas a penas ninguna hizo daño a nadie más que a sí misma”. Con alguna excepción, pero son sobre todo casos de Violencia de Género que no ocupa esta sección. 

Y ya que nos gusta tanto clasificar, hagamos cuadraditos por enfermedades, categoricemos por enfermedades mentales:

Empecemos por la depresión, “según el European Study of the Epidemiology of Mental Disorders (ESEMeD) (Alonso et al. 2004) el 25% de los europeos han sufrido o sufrirán un trastorno del estado de ánimo en su vida”. Es decir, que si en este momento abriéramos los ojos y nos diésemos una vuelta sobre nosotros mismos, la cuarta parte de todas las personas que viésemos en esa vuelta, tendrán, o habrán tenido a lo largo de su vida, o tienen de hecho, un trastorno depresivo. 

Pues está confirmado que ninguno de ellos hará daño a  nadie  más que a sí mismos y si acaso lo hiciesen. Los únicos que sufren son ellos, y mucho, ya lo suficiente como para además cargarles con el peso del estigma y la marca de la vergüenza, con la penitencia del miedo, y de la privación de la libertad.

“En cuanto a los trastornos de ansiedad generalizada, tan sumamente frecuentes, no asocian ningún tipo de instinto homicida”.

Respecto de los trastornos psicosomáticos ni entro a comentarlo, como cita literalmente mi amiga y compañera la psicóloga Ana I. Gutierrez Salegui: “entre las enfermedades psicosomáticas están el colon irritable, la rinitis vasomotora, dermatitis y un largo etcétera entre los que sí, también se incluyen problemas de visión. Veo muchos trastornos psicosomáticos en mi consulta, y nunca se me ocurriría preguntar si su síntoma, enfermedad o problema les provoca ganas de matar. Como todos los anteriores, quienes sufren son ellos.”

Turno para los enfermos con T. bipolar, “(estudio realizado por Jillian Peterson, publicado en la revista Law and Human Behavior), de 429 casos analizados bajo tres tipos de enfermedades, los investigadores descubrieron que únicamente el 3% de los delitos estaban asociados con la depresión (desesperanza y pensamientos suicidas), el 4% con la esquizofrenia (alucinaciones y delirios) y el 10% con la bipolaridad (impulsividad y conductas de riesgo). En los casos estudiados, las personas cometían la mayoría de los delitos por pobreza, marginalidad o consumo de drogas, no inducidos por NINGUN síntoma de su enfermedad.”

 

En conclusión, no existe diferencia estadísticamente significativa entre la incidencia de los delitos cometidos por ese colectivo y los que hubiésemos podido cometer las personas sin enfermedad mental alguna pero con las mismas condiciones de marginalidad,  pobreza o drogadicción. 

“También el Estudio MacARTHUR”,(trabajo multidisciplinar, EE.UU.) arrojó dos predictores para la conducta violenta: uno la psicopatía y otro, el haber sido víctima de malos tratos durante la infancia”.

Y qué decir de los trastornos de personalidad? Pues para empezar que no son patologías mentales, y para terminar que son imputables y responsables de sus actos, puesto que no tienen ninguna dificultad para diferenciar el bien del mal, entendiendo siempre más allá de que tengan una mayor o menor dificultad para el control de sus impulsos. 

Sin embargo, también la mayoría de las personas con un T. de personalidad psicopático son inofensivos,  y no llegan más allá de cometer delitos menores. La palabra psicópata NO es, ni mucho menos, sinónimo de asesino en serie. 

“La Asociación Americana de Psiquiatría (APA), defiende que, “la mayor parte de las personas violentas no sufren enfermedad mental y que con tratamiento, la persona con trastorno mental no es más peligrosa que la población general“.

Y la OMS estima que el 25% de la población mundial padece o padecerá algún tipo de trastorno mental a lo largo de la vida. 

Llegados a este punto podemos afirmar con rotundidad que el enfermo mental es un colectivo vulnerable, estigmatizado y, en su casi totalidad, inofensivo, al que aún mantenemos oculto y encerrado bajo llave y del que seguimos avergonzándonos, y que además nos da mucho miedo y repulsión. Mis propias palabras según las escribo me resuenan en mi conciencia como metralla, las escribo con el color de la vergüenza ajena. Pero es así. Y en nuestra mano está cambiarlo de una vez y para siempre.

Y cómo hacerlo? Empecemos por mantener bien informada a la población general, a los niños en los colegios, acerca de la enfermedad mental. Luchemos juntos por la integración de todos, laboral y social. Y relacional en todas las esferas.

Que la gente lea, que la gente escuche, que la gente lo vea en la televisión. Que sepan qué es una enfermedad mental, que conozcan este tipo de dolencias igual que conocen las somáticas, que presuman en las redes sociales de la mejoría de su hija con T. bipolar, de su padre que ha dejado de sufrir aquellas alucinaciones, de su prima que, por fin, toma su medicación correctamente, de su amigo ése que ya no ha vuelto intentar quitarse la vida.

Que se obligue a los medios de comunicación a desechar el morbo de la enfermedad mental. Que nunca más un titular verse así: “hombre con esquizofrenia mata a otra persona”,  igual que ninguno versaría nunca así: “mujer con acné asesina a su bebé”, porque no hay ninguna diferencia.

Que abramos las puertas de nuestras unidades psiquiátricas, que nuestros pacientes reciban la misma luz que los demás, el mismo aire, la misma brisa, las mismas oportunidades de decidir que quieren curarse por sí mismos. 

La oportunidad importantísima e imperiosa, de verse autónomos en sus decisiones, y responsables de ellas, porque no son niños ni incapaces en su mayoría, hagámosles sentir valientes, fuertes, y decididos a querer curarse. Que tengan la oportunidad de ser partícipes de su propia evolución, por deseo propio, porque quieran hacerlo. Del mismo modo que lo ha hecho ese muchacho de Facebook con su leucemia. Porque ellos también se quieren curar, porque ellos también necesitan aire, y luz, cariño, y amigos, visitas, comer y beber y fumar, todo exactamente todo lo mismo que necesitan los demás pacientes de nuestro hospital, porque todos y cada uno de ellos necesitan las mismas cosas. En todo el hospital, en todos los hospitales, en todos los países. 

Y porque en nuestro País sólo los delincuentes están encerrados y ellos, que yo recuerde, recordadlo también vosotros, son enfermos y no delincuentes.

Que de una vez por todas y entre todos hagamos entender a la población que los enfermos mentales tienen mucho más miedo de nosotros que nosotros de ellos, que son inofensivos, que no se escapan, y que están expuestos y vulnerables, asustados, angustiados, y sufriendo mucho, sin comprender qué les sucede, ni porque, a veces ni dónde están, en manos de unas personas de las que desconfían, porque les privan de sus derechos fundamentales, de su propia libertad, y tienen mucho, mucho miedo.  Y que no… no son contagiosos.

Podremos desestigmatizar y comprender la enfermedad mental el día que el ser humano pueda ser capaz de asumir y aceptar la bondad y la maldad como algo inherente a nuestra especie. Asumir y aceptar que existen personas buenas y otras no tanto, algunas muy malas, personas capaces de cometer actos atroces y dantescos, que sobrepasan el entendimiento humano, capaces de violar, asesinar, descuartizar, herir, torturar, matar niños, y animales… Los hay, existen, sí, y nadie tiene la culpa de que estén en nuestra sociedad, dejemos de intentar ocultar esa evidencia axiomática bajo la etiqueta de la “enfermedad mental”. Para sentirnos mejor con ello, para tener dónde encasillarles, para tenerles en un cuadradito metidos, y que de allí no vayan a escapar. Para no tener la certeza de que alguien pueda realmente  ser así de malo. No, eso es imposible, es mejor que esté enfermo.  Y eso no es justo. Cada palo que aguate su vela. Y las etiquetas fuera. Y las casillas también, y  las clasificaciones y las categorizaciones, y los cuadraditos. Cada paciente es distinto, pero igual que el otro. 

Y sobre todo y ante todo, respetemos el hecho de que el enfermo mental goza de los mismos derechos y privilegios que tú y que yo. Tú y yo que estamos en ese  75% de población que no  padece ningún trastorno mental,… todavía.


*Referencia al post Dra. Salegui

http://hayderecho.com/2015/04/05/el-tratamiento-informativo-de-la-enfermedad-mental-en-accidentes-o-delitos/

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Dra. Sylvia Lladó Almiñana 


 

sábado, 8 de octubre de 2016

Se puede uno morir de amor? ... El síndrome de Tako-Tsubo



Sí se puede uno literalmente morir de amor ... Suena romántico pero no. 
Tener el "corazón roto" es una metáfora pero se refiere a un intenso dolor emocional que se puede sentir ante una ruptura sentimental.

Sin embargo el corazón también se puede romper físicamente ... Por desamor...
Los científicos lo han denominado como «síndrome del corazón roto» o miocardiopatía de Tako-Tsubo. 
Fue descrita en los noventa, en Japón, y la verdad que se trata de una patológica no tan poco común como parece si no más frecuente de lo que podríamos pensar. 

Esta patología se caracteriza sintomatológicamente por los mismos síntomas clásicos de un infarto cardíaco.
El típico dolor en el pecho, disnea, opresión torácica, dolor en brazo izquierdo... Sin embargo y a diferencia del del infarto, es benigna y no suponen afectación del riego cardiaco de ningún tipo ni obstrucción de las coronarias.

Supone una respuesta a una situación de estrés muy intenso, y súbito, lo cual provoca la liberación repentina de grandes dosis de catecolaminas, que son similares a la adrenalina ( que provoca la contracción intensa del ventrículo izquierdo).
La mayoría de los enfermos que lo sufren mejoran en pocos días.

Parece ser que el riesgo de sufrir este síndrome es mayor durante el primer mes tras una ruptura sentimental. Y disminuye drásticamente a partir del año. 

Por otro lado y paradójicamente también se ha demostrado que se puede sufrir este síndrome por alegría desmesurada ... Una intensa emoción.... 

Sería excepcional como causa de muerte lo que no exime de la misma, tan sólo tiene un  2% de mortalidad, pero sí puede ser mortal. 

La prevalecía de este síndrome es de un 90 % en mujeres postmenopáusicas que han vivido un evento estresante. 

El tratamiento consiste básicamente en reposo y betabloqueantes, en general evoluciona bien, rápido y sin secuelas. 

Tomaros las cosas con calma y buscaros un buen abogado.. Y un psicólogo argentino ... Y sobre todo un sustituto rápido ... No merece la pena morir de amor. 😎



La buena prensa del cannabis. Dejarías a tu hijo jugar a la ruleta rusa?








"Me llamo Raúl, tengo 16, y vivo en A Coruña. Estoy a full en el festival SOS48 de Murcia. He venido con mi hermano mayor y sus amigos. Mi madre me ha regalado el viaje por mi cumpleaños. Está siendo genial. Nunca había fumado y llevo tres días fumando porros, mi hermano dice que puedo, que pastillas no, porque son peligrosas, y aunque ellos toman yo aún no debo, pero los porros no pasa nada. Mi madre sabe que él fuma. 


Además me sientan genial, me río mazo. 


Hoy nos hemos sentado en la terraza del hotel a tomar unas birras, yo casi no bebo, prefiero fumar, y mi hermano dice que mejor no mezcle. Ha pasado algo. Ayer, de pronto, empecé a sentirme raro, era como si me saliese de mí, no sé, me sentía distinto, como si no fuese yo, como si me viese desde fuera, además empecé a oír un ruido, parece una voz lejana, me molesta mucho, no sé qué dice, creo que tengo algo en el oído, pero me angustia, por eso he bebido más cerveza y fumo también ... a ver si se quita de una vez, pero hoy me sentía peor. Ahora el ruido lo distingo, me dice algo, no sé qué es, pero me da miedo. Estando sentado en la terraza del hotel me ha entrado pánico, alguien venía por mi, en serio, venían a por mí ... Y he saltado ....... He saltado ......






Es jueves.


Me despierto en una cama de hospital.


Es el hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia. Estoy ingresado en la unidad de Psiquiatría. Están mis padres aquí.


Han venido de A Coruña.


Les llamaron para decirles que su hijo de 16 años había sufrido un brote psicótico y había saltado de un primer piso ....


Mi madre no para de llorar.


Primero me asusté por si me decían eso de que no iba a volver a andar, pero estoy bien, sólo me he roto la pierna, no me duele. No siento nada. Las voces siguen ahí sin embargo, pero más lejanas, otra vez no sé qué dicen... Pero las oigo. Los médicos dicen que me han puesto una medicina, se llama antipsicóticos, y me encuentro muy cansado. Me da pena mi madre. Dicen que ha sido por los porros. Pero si yo nunca fumo!!, ha sido sólo esta vez y además mi hermano decía que podía ... Estoy muy preocupado. Me han dado el


alta ... Nos vamos a casa, dicen que estoy estabilizado y que ya puedo irme a casa para que me vean los psiquiatras de allí. Pero las voces aún están... Los médicos han dicho que pueden pasar 3 cosas ahora. Una es que se me quite y no me vuelva a pasar y todo este bien, otra que estoy se repita de cuando en cuando ... Y tenga que tomar medicación, y la otra es peor, que puede que desarrolle esquizofrenia, sé lo que es porque un primo de mi madre tiene, está viviendo en un centro, yo no quiero irme allí, me he puesto a llorar, quiero estar con mi madre, y si pasa eso? Qué voy a hacer ! Me quiero morir. Tengo mucho miedo. Y si las voces nunca se van? Por favor, por favor, Dios haz que sea la primera y nunca más fumaré. Quiero ir con mi madre. Mi hermano dijo que podía... Soy un buen chico, no quiero ir al psiquiátrico....


Pero aún tendré que esperar un par de meses para saber si mi disparo llevaba una bala...."






El 15% de los adolescentes consumidores de cannabis, puntual o habitualmente, sufre ideas de persecución y/o alucinaciones auditivas.






Un consumo puntual con dosis altas puede provocar una psicosis tóxica, que en el mejor de los casos, será un episodio autolimitado que no deje secuelas.






En consumidores habituales el riesgo se multiplica por tres.





Los adolescentes consumidores de THC tienen un 40% más de posibilidades de desarrollar aquella enfermedad mental a la que estuviesen predispuestos genéticamente. 






El 85% de los pacientes que han sufrido un primer brote psicótico mantendrán trastornos psicóticos crónicos como la esquizofrenia.






En sujetos predispuestos el consumo precoz de canabis (en adolescentes) adelanta en hasta 7 años la aparición de la esquizofrenia ( una enfermad cuyo pronóstico es mucho peor cuanto antes aparece).






En adultos el riesgo de trastornos disminuye, que no desaparece, porque el cerebro está desarrollado y más preparado para tolerar la agresión y los cambios cerebrales a nivel fisiológico y bioquímico que produce el THC, no así en cerebros adolescentes cuyas conexiones están en pleno apogeo y se verían interrumpidas por el THC .... Para siempre.






No hace falta tomar alucinógenos para tener un brote psicótico.... Ni para desarrollar una esquizofrenia ... Basta la predisposición genética y darle un porro a un adolescente, y digo uno, para destrozarle la vida y la de su familia para siempre. 






Él canabis es la droga que más trastornos mentales crónicos produce en los adolescentes.






Y ahora, vas a seguir dejando a tu hijo jugar a la ruleta rusa ????
















No se dice "loco"...



Queréis hacer un ejercicio? 
Es un ejercicio de imaginación.
Lo suyo sería hacerlo de verdad pero a parte de complicado podría llegar a ser antijurídico. Así que a imaginar se ha dicho...

A ver si sois capaces de experimentar una sensación concreta que tengo en mente.

Empezamos, es un día cualquiera, quizá hoy, o mañana, te levantas tarde, tu pareja no está, habías olvidado que hoy tenía una reunión más temprano.
Haces tu rutina habitual, desayunas, te duchas, te vistes y sales hacia tu trabajo. Todo parece normal. Es un día cualquiera. Hasta aquí bien.
Al llegar al trabajo, al tuyo, a ese al que levas años acudiendo a diario, sucede algo muy extraño.
Nada más entrar por la puerta ves a dos hombres, parece que te miran, como si estuvieran esperándote, parecen amables pero su presencia te incomoda de pronto, quiénes son ? Policías ? Habrá pasado algo?
Te preguntan tu nombre, y te piden amablemente que les acompañes a una sala.
Todo se te antoja muy raro, miras a tu alrededor, ves a los compañeros de siempre que también te miran distinto hoy...
Qué está pasando aquí?
Entras en la sala y te sientas, los dos hombres te preguntan quién eres, tu nombre, el de tu pareja y tu profesión, respondes a todo, pero ya menos amablemente, esto no te gusta.
Entonces, ellos te preguntan que desde cuándo crees tú que trabajas allí? 
Y tú respondes: desde cuándo CREO??
Cómo que CREO??? Trabajo aquí desde hace 3 años, no lo creo, estoy seguro! Qué está pasando ? Qué quieren ?
De pronto comienzas a angustiarte, pero la angustia aumenta mucho cuando escuchas: "y desde cuándo cree usted que mantiene una relación con esa persona?"
Ahora sí empiezas a asustarte. 
Te explican que esa persona no es tu pareja, que tú no trabajas allí, y que nunca lo has hecho, que la que crees que es tu media naranja es, de hecho, una persona que te ha denunciado y tiene una orden de alejamiento, y te sacan los papeles de la denuncia. 
Los miras absolutamente atónito, no das crédito a lo que oyes, ni a lo que ves, los papeles parecen reales. Qué es esto? Una broma macabra ?
Intentas hacerles ver que la broma no tiene ya ninguna gracia, que ya basta, pero, al parecer, no es una broma, te dicen que van a llevarte a un sitio donde te tendrás que quedar por un tiempo, pero no te dejan llamar a nadie, ni a tu pareja. Claro, es que dicen que no es tu pareja! Ya no aguantas más esta historia. 
Pides un abogado, te dicen que "bueno, ya veremos, tú estate ahora tranquilo"...
Ahora es cuando empiezas a llorar, gritas, y efectivamente, como cualquiera en tu situación habría hecho, gritas, a quien pueda oírte, que tú eres quien eres, que estás casado, que trabajas allí! 
Cuanto más gritas tú más te sujetan ellos, ahora estás tan nervioso que intentas escapar, no entiendes nada, pero quieres salir de allí, y quieres hacerlo ya, sólo quieres irte a tu casa. 
Pero no te dejan, te dicen que estás muy  agresivo, y que no estás bien, que tienen que ponerte unas sujecciones, que no pasa nada, que sólo es temporal, y que en el hospital, si te calmas, te las podrán quitar. Que allí te van a tratar muy bien y que debes confiar en ellos. Que todo esto es por tu bien.
Calmarte? Cómo puedes calmarte si ya has intentado explicarles de mil formas y maneras quién eres, no te escuchan. Nunca te habías sentido tan vulnerable, ni tan solo, ni tan impotente. 
Estás solo. Y lloras. Tienes una sensación de desesperacion indescriptible, la angustia y el pánico se apoderan de tí. Quieres descargar tu rabia en una pared. Lo haces y te dañas la mano. Crees que te la has roto. 
Y entonces ellos te sueltan y te dicen:
"Tranquilo, ya ha pasado todo, sólo era un experimento, ya te puedes marchar, tu pareja te está esperando en la puerta".


Miras hacia el frente y la ves, te sonríe y te saluda con la mano, ellos te dan una palmada en la espalda mientras te dicen: "Bien, acabas de vivir y sentir lo que vive y siente una persona con esquizofrenia".

Lo habéis podido sentir?
Os ha dado miedo?
Os habéis sentido solos? Habéis intuído el pánico? 

No se dice "loco", se dice enfermo.
No son más peligrosos ni agresivos que tú en la misma situación. Ellos no dan miedo, ellos son los que tienen miedo. 

No se dice "loco".

La paradoja de la depresión.


María tiene 38 años, es rubia, y es bastante guapa, vive en un chalet a las afueras de Madrid, también tiene dos hijos, Claudia de 5 años y Marcos de 10. Son unos niños muy buenos y son guapos además. Luego está Pancho, su perro, es un perrajo de esos pequeños, no sé de qué raza, ladra mucho y es bastante pesado. Su marido es un  chico alto, moreno, y militar. La casa está bastante bien, y tienen dos coches de marca. También tienen abuelos, y una chica que limpia la casa.  Se quieren mucho. Una buena pareja con unos bonitos hijos, y un perro muy pesado. 

Esta historia empieza el día en que yo conocí a María.

La conocí tarde, pero la conocí. Se llamaba María y la conocí colgada de una cuerda de tender la ropa, en la terraza de su casa. Era rubia y era bastante guapa.

Eran las siete de la tarde  cuando sonó mi teléfono, yo estaba de compras con una amiga, el teléfono sonó y, bueno, claro, tuvimos que irnos, mi amiga quiso acompañarme. Cogimos  mi coche, y treinta kilómetros después estábamos en casa de María.

Recuerdo que estaba atardeciendo, en la puerta había dos niños, bastante desorientados, eran pequeños y sí, eran bastante guapos. También   había un perro muy pesado que ladraba sin parar. 

Yo conocí a María colgada de una cuerda de tender la ropa, estaba fría y pálida, y bastante rígida.

Pero María no siempre había sido así…  

María había sido bastante guapa.
Había llegado a ser alegre, y divertida, y hubo una época en la que iba al gimnasio y se maquillaba mucho, y además solía salir los jueves con sus amigas a tomar algo.

María era una chica de esas a las que uno diría que la vida la había tratado bastante bien.

Conoció a su marido siendo bastante joven, él era militar, pero lejos de de tener un carácter autoritario o agresivo era un tipo encantador, la trataba bastante bien, podría decirse que la trataba pero que muy bien.

Él estaba muy enamorado. Y  ella también.

Cuando nació Claudia algo cambió. Ella se puso muy triste después del parto, al principio pensaron que era lo normal, una depresión postparto. Y tal. Pero con el tiempo no pareció mejorar demasiado. 

Ella siempre estaba bastante triste.
Tenía sus épocas, a veces estaba mejor, a veces estaba peor…. Pero en fin, iba tirando, ya se sabe, dos niños, la casa… Mucho  lío y, bueno, pues una está cansada... es lo normal.

Ella iba al psiquiatra y su médico de familia le controlaba la medicación.
Pasaron varios años en los que la depresión iba y luego venía, y luego volvía a ir…. Y así Claudia cumplió 4 años y, bueno, todo parecía funcionar. No como antes claro, pero en fin, funcionaba y la vida iba pasando, sin pena ni gloria.

La gente hacía esas cosas que tanto ayudan a los enfermos: “Tienes que esforzarte, tienes que vestirte y maquillarte y tienes que salir María.” – decían.
“María,  la culpa es tuya, todo está en tu cabeza hija, depende de ti. Si no lo haces tú nadie puede hacerlo por ti…  Es que no entendemos  qué te pasa… Lo tienes todo... Ojalá yo tuviera tu vida tan maravillosa…  Es que no quieres a tus hijos? …. Mira a tu alrededor… lo de ese vecino con cáncer, eso sí que es una tragedia, lo tuyo no es más que tontería… Ya vale… Espabila...  Venga María… Vamos, vístete...  María sal de casa... María  maquíllate…  María es tu culpa… María María María María María ….”

Y María no pudo soportar más tanta presión…porque,  lejos de ser culpable de su enfermedad,  lejos de tener el remedio en su mano como todos decían, lejos de poder controlar su tristeza como todos pensaba,  lejos de poder  hacer nada por sí misma para solucionar su problema…. Resultó que tenía una enfermedad y, oh,  sorpresa, las enfermedades, incluida la depresión, no están en nuestra imaginación…. Quizá no las  podamos  ver a todas como a los virus, en un microscopio pero existen, incluso  tienen su base científica y todo… anda!, sí,  se trata de un desequilibrio  en los neurotransmisores… algo en el cerebro que se descontrola…. Cómo podía  María regular sus neurotransmisores??? Es que acaso podía?? Si claro que sí, podía regular los neurotransmisores  de su cabeza de la misma forma que el paciente oncológico puede regular su cáncer, maquillándose o saliendo por ahí… No es así?
Alguna vez alguien oyó “si no te curas del cáncer es porque no quieres?”
María no podía controlar su depresión saliendo por ahí…. Ni maquillándose. Igual que el paciente con sida no puede sacarse el virus de su cuerpo ni aumentar sus CD4.... Pero eso la gente no lo sabe porque le gente, en general, no es médico, y sobre todo, porque la gente en general, quiere ver a María en la calle, riéndose y cuidando de sus hijos…. Y no tiene otro modo de hacerlo que intentando animarla. Es comprensible y bienintencionado, pero incorrecto.

Quizá a María habría que haberle dicho: “Quédate en la cama y no hagas nada María, no pasa nada, estás enferma y no tienes por qué hacerlo… Quédate en la cama María, no te pintes, no te levantes y deja que las medicinas hagan el resto.” 

Pero María tiene dos hijos, que son bastante guapos y además las depresiones no se ven y seguro que tampoco es para tanto…. No se puede ser tan egoísta, hay que sacar fuerzas de donde no las hay  y tirar para adelante, mucha gente tiene cosas peores y sale… Los niños en África no tienen para comer … Y mucha gente no puede tener hijos y ella tiene dos!! …Y mira... Abandonados los tiene...

María era rubia y era bastante guapa.

María se levantó una mañana  y se tomó unas pastillas…   por suerte duró poco, su marido estaba siempre muy pendiente porque además la quería mucho. Y se percató, luego en el hospital hicieron el resto, el lavado gástrico y el carbón activo dejaron a María lista para volver a intentar maquillarse y salir. "María ya te vale. No lo vuelvas a hacer."

María pasó a ser vigilada las 24 horas como corresponde, tras su pertinente ingreso en la planta de psiquiatría, claro está, ya no la dejaban nunca sola, ni a sol, ni a sombra.

Pasaron largos meses en los que María estaba siempre acompañada. Pero eso no alejaba su tristeza, porque su tristeza no dependía de ella, ni de lo acompañada que estuviese, ni de lo que había a su alrededor, dependía única y exclusivamente su enfermedad… Y ésta estaba intentado ser controlada con medicación y sesiones de psicoterapia, que parecían no empezar nunca a surtir el efecto esperado…

De momento la medicación era nueva, y ya se sabe… esas pastillas tardan tres semanas en empezar a hacer efecto… Paciencia…. Y vigilancia…

Y mientras tanto, a María se le terminó de venir el mundo encima… la culpabilidad se apoderó de lo poco que quedaba de ella… su enfermedad terminó por invadir toda su psique… no había lugar ya para nada más, a ello contribuyeron convenientemente todos los que animaban a su alrededor… “María vístete, María maquíllate, María dúchate, María lávate ese pelo, María vamos a pasear, María mira a tus hijos, María no lo vuelvas a hacer, María, María, María”.

Y resulta que  María estaba ya muy cansada y no quiso pelear más.

María era bastante guapa, ya lo he dicho, pero resulta que además era bastante lista. Y aunque María no tenía ya fuerzas para pelear, ni ganas, ni nada, la nueva medicación le dio un poquito de aire fresco, apenas nada. Lo suficiente. Justo el ápice de aire que necesitaba. Justo la energía exacta para “ponerse bien del todo”. Y se puso “bien del todo”.  María se levantó por la mañana, se duchó, se vistió, se maquilló… Sonrió, hizo el desayuno incluso,  abrazó a sus hijos…Y les acompañó a la escuela, junto con su marido.
Al día siguiente tuvo fuerzas para seguir “estando bien del todo”…  Y volvió a hacerlo todo perfecto. Todos estaban felices y contentos, porque por fin, María estaba “bien del todo”.

Al cabo de tres días María estaba muy cansada ya, pero gracias a la medicación, que le dio ese pequeño aliento y a que todo su entorno estaba tan feliz de verla bien… ella logró un cuarto día levantarse maquillarse vestirse… y pedir lo que fue definitivo para valorar su curación…. “Puedo ir a clase de yoga????”
Sí! Quería ir a clase de yoga, María por fin estaba “bien del todo”, ahora sí, llevaba meses sin ir a clase de yoga, su mayor hobbie… Su marido no se lo pensó… Y se fue solo a por los niños, total eran 20 minutos y ella salía ya mismo hacia su clase de yoga... Él iba con un brillo nuevo  en los ojos, el brillo  de la esperanza.

Pero María nunca salió de casa, María se despidió de su marido, y cerró la puerta. 
Ahora sí que estaba cansada…muy cansada, ahora ni la medicación nueva era ya suficiente para dar un solo paso más… Cuatro días de estar “bien del todo” son agotadores para cualquier paciente con depresión. Ahora ya no tenía fuerzas para dejar una nota. 
Ahora era libre, la libertad le había costado cuatro días de estar "bien del todo", con sus desayunos, comidas y cenas, con sus tres noches, sus maquillajes y sus duchas, con su levantarse de la cama y asomarse a ese abismo infinito que es el mundo, la libertad le había costado cuatro perpetuos e ímprobos días, y tres noches. Y  esta vez no pensaba fallar.

Yo conocí a María colgada de una cuerda de tender la ropa. Era una cuerda de color verde. Ella era rubia y era bastante guapa.


martes, 19 de julio de 2016

LA MENTIRA DE LA INDUSTRIA ALIMENTARIA: Monsanto y otros asesinos en serie ...






El país con menos incidencia de fractura de cadera (índice utilizado para medir la osteoporosis) es Bantú (Sudáfrica).




La mujer africana Bantú es un excelente ejemplo de buena salud. Su dieta está libre de leche y proporciona de 250-400mg de calcio de origen vegetal, que es la mitad de la cantidad consumida por las mujeres occidentales.




Recordemos que la industria láctea marca los límites en 1200 mg (1500 para embarazadas) estas mujeres toman una media de 300 mg, todo ese calcio procedente de vegetales ( tiene una gran biodisponibilidad)




Las mujeres bantú comúnmente tienen 10 bebés durante su vida y les alimentan con sus pechos a cada uno de ellos durante unos diez meses. Pero incluso con esta fuga de calcio enorme y su relativamente bajo consumo de calcio, la osteoporosis es relativamente desconocida entre estas mujeres.




Los países que más leche de vaca consumen (Suecia, USA, N. Zelanda...) tienen las mayores tasas de fractura.


La leche está muy lejos de ser la fuente ideal de calcio. Por el contrario, en realidad es una de las fuentes disponibles de calcio menos eficaz y puede incluso eliminar el calcio de su cuerpo. El calcio es tan fácil de obtener de otras fuentes de alimentación, que realmente es sorprendente que la industria láctea haya logrado afianzar su mensaje tan profundamente.

"Entrevista al Dr. Kovacs acerca de los lácteos:"


http://m.ivoox.com/osteoporosis-doctor-kovacs-audios-mp3_rf



La leche de vaca es absolutamente inútil a partir del destete materno, salvo que a uno le guste y le siente bien...




1.- la leche actual porta hormona de crecimiento= aumenta riesgo de cáncer de mama y próstata.




2.- induce a la osteoporosis paradójicamente por efecto de feedback: los lácteos tienen aminoácidos (proteína) sulfurados que disminuyen el pH lo que aumenta la excreción de calcio por el riñón. Debido a la acidosis que producen, es decir, que los lácteos aportan calcio pero acidifican la sangre haciendo que se excrete más calcio por el riñón, cuanta más leche ingerimos más calcio perdemos. Además de esto debemos saber que los índices de calcio recomendados diarios están inflados por la propia industria láctea, hasta 1500 mg/día. Cuando existen poblaciones pobres que se alimentan de verde cuyas mujeres no sufren fracturas de cadera.(ingieren 300 mg día)




Además debemos saber que la osteoporosis no es una enfermedad, el hueso se debilita y desmineraliza con la edad al igual que el resto del organismo.




Por otro lado los niveles de los americanos de calcio diario recomendado son mayores que los nuestros, la industria láctea jamás permitirá que la población deje de tomar leche, se arruinaría demasiada gente con ello, nos hacen creer que el humano es el único animal que necesita leche en la edad adulta. Pero es falso. El calcio tiene otras fuentes y tampoco hace fatal tanto!




Se absorbe muy bien el que proviene de los vegetales.




La farmacéutica esta ganado mucho dinero con los bifosfonatos (fosamax) que venden recetados a todas las menopáusicas para evitar que se rompan la cadera a los 90 años. El riesgo de romperse un hueso es sin embargo el mismo, esta demostrado, y los bifosfonatos producen necrosis de mandíbula y otras lindezas. Además que romperse la cadera tiene arreglo.




También se gana mucho dinero haciendo densitometrías.




Si en EEUU alguien se atreviese a sacar los estudios sería no menos que condenado a pena de muerte! Es el país con más vacas del mundo!




Conclusiones:


Tomar aceites ricos en omega 3 (efecto antiinflamatorio, antitumoral, vasodilatación, antioxidante...) reduce la tensión arterial a los mismos niveles que la medicación con sartanes ( los sartanes aumentan el riesgo de cáncer en 2,5 veces) sin embargo se dan a discreción: laboratorios= dinero.


Qué tiene omega 3? : el aceite de colza. (Aceite oliva 0%omega3; aceite colza 10% omega3; aceite de camelina 40% omega 3) en España no hay colza por desgracia por eso tomaremos camelina:




Dos cucharaditas al día mezclada con aceite de oliva.




En EEUU vender en un ultramarinos una lata al aceite vegetal (palmítico) esta penado con cárcel, no hay " aceites vegetales" (aceite vegetal: no es petróleo ni tocino, Ah que bien entonces será muy sano: es aceite de palma que aumenta en 40% el riesgo de infarto cardíaco de lo saturado que es y es el más barato que existe)




Moraleja: EEUU nos vende su puto aceite de palma para que hagamos conservas pero ellos penan su uso con la cárcel.




Lo hacen porque les importa la salud de los americanos???




No lo hacen porque no tienen seguridad social y las aseguradoras que son las que pagan PIB cada infarto hacen las leyes y prohíben ese aceite= 40% menos de infarto = miles de millones de ahorro.




Y sí encima se lo podemos vender q los imbéciles de los europeos que tiene seguridad social y les da lo mismo infartar a su población mejor no?

......................





Y qué hay de los Metales pesados???

Esos que están presentes en el pescado salvaje: mercurio, cadmio, plomo, arsénico.




Sobre todo están presentes en el salmón, pez espada, atún. Y los pescados grandes en general: se alimentan de peces pequeños que contienen esos metales y viven muchos años, son grandes, es decir acumulan muchísimos metales pesados.




Los pequeños? No. Esos están prohibidos.




El atún y el pez espada, que son quizás los pescados más fáciles de tomar por los niños, por su parecido a la carne en cuanto a textura, podrían ser vetados de la dieta infantil por haberse detectado en los últimos análisis, su alto contenido en mercurio.




Así, el Ministerio de Sanidad a través de la Agencia Estatal de Seguridad Alimentaria y Nutrición ha desaconsejado el consumo de atún rojo y de pez espada tanto a los niños menores de tres años como a las embarazadas, ya que una ingesta superior a 100 gramos a la semana, puede ser altamente peligrosa para el desarrollo de las neuronas del feto y de los niños de corta edad.




El cadmio y el mercurio, que son producidos por la actividad industrial realizada por el ser humano llegan al mar a través de los vertidos incontrolados y son absorbidos por los peces de gran tamaño, que acumulan estos residuos en sus grasas, llegando de vuelta al consumirlos.




Pese a los intentos del sector pesquero para que no se redujera el límite recomendado de consumo, el Ministerio de Industria, pese a las dudas sobre difundir o no esta noticia por si generaba alarma social, ha avisado de la situación al detectar niveles de contaminación por mercurio que rozan los límites tolerables, por lo que ha recomendado restringir el consumo de estos pescados.




Del mismo modo, también se recomienda limitar el consumo de espinacas y acelgas, en especial para los purés de los bebés, ya que contienen una alta concentración de nitratos procedentes de los abonos y que puede dar lugar a su transformación en nitritos que son tóxicos y pueden provocar la cianosis o enfermedad del bebé azul.




Es curioso como cambian los alimentos recomendados conforme avanzan los conocimientos sobre su salubridad, ya que hace muchos años se creó una campaña para fomentar el consumo de las espinacas por los niños con personajes como Popeye el marino, que defendía su alto nivel de hierro y ahora, se desaconseja su inclusión en la dieta de los bebés.




Es mejor un potito que un puré casero.




Eso sí, de Nestlé! Los potitos de Nestlé son sanísimos y de verdad, Nestlé marca las leyes que toleran los metales pesados y las hormonas de crecimiento en el pescado salvaje.




Nestlé gana hagas lo que hagas.




Claro.... Nuestros representantes en los parlamentos no son médicos nutricionistas. Los que toman las decisiones son economistas con padrino.




Y con acciones en Nestlé.




Cuanta más nutrición estudio más asco me dan los políticos.




La política es incompatible con la vida.




lunes, 18 de julio de 2016

19 AÑOS SIN MIGUEL ANGEL BLANCO



Carlos Goñi, cantante de Revolver compuso esta canción para nuestro emblemático y siempre vivo Miguel Ángel Blanco, que el próximo miércoles 13 de julio habría estado veraneando,  a sus  48 años cumplidos, en alguna playa, en Deva, en Zarauz o ... en Denia, por qué no, si ETA no le hubiese pegado dos tiros en la cabeza, maniatado y solo, con el único fin de crecerse y marcar unos últimos coletazos de rabia  ante su inminente  e ineludible caída, y desintegración .... El último puñetazo en la pared de rabia ante el fracaso absoluto.
Yo recuerdo aquel día como si fuese ayer, nunca, jamás,  lo olvidaré, tenía 18 años y estaba bañándome en la playa de Denia y me quedé delante de la tele sin respiración y pensé que tenía que ser mentira, pero estaba pasando, delante de la tele esperando el tiro en la cabeza, y salí a la calle con mis amigos y con la rabia y las lágrimas de la Impotencia, y con las "manos blancas", y con el "basta ya", y me dije que eso era un antes y un después. Y que jamás podría volver a pasar algo así  en mi País. Y así fue. Yo viví el terror de ETA, porque hice la EGB, la LOMCE es un horror sí, pero no conocen la heroína ni la ETA, quizá el mundo vaya a mejor ... No libramos ninguna guerra con armas, sólo con las manos pintadas de blanco, y con el rechazo de todo un pueblo, y ganamos. Sin guerra, "sólo" con casi mil muertos pero sin armas, y gracias a todos ellos, ganamos.
Que nunca jamás tengamos que volver a ver una película de miedo real debajo de casa.
A mí esta canción me pone los pelos de punta y los ojos turbios

https://www.youtube.com/watch?v=3FP246vavuQ



"
Aquel día amenazaba más tormenta
y la tormenta no se hizo de rogar
aunque más de uno creyera un los milagros
el que más y el que menos no sabía que apostar
porque le tiempo es el tiempo y él decide
cómo dónde y cuando quiere descargar.
Y a las cuatro cayeron dos rayos segando
de cuajo otro árbol más.

Y cayó hasta calarnos los huesos,
y cayó fría y sin compasión
una lluvia violenta y salvaje
hasta hacernos dudar de si existe Dios
y cayó hasta calarnos los huesos,
como pernos de vía de tren
una lluvia violenta y salvaje hiriendo la
carne abollando la piel.

Y fundidos de rabia impotentes
miramos al cielo queriendo entender
por qué es brutal aguacero
por qué los dos rayos algo no va bien.
Y si no hay nadie que pueda detener,
la tormenta que os moja sin parar
usaremos nuestra fuerza tanto si esta mal o bien
para estar secos por siempre de una vez.

Y cayó hasta calarnos los huesos,
y cayó fría y sin compasión
una lluvia violenta y salvaje
hasta hacernos dudar de si existe Dios
y cayó hasta calarnos los huesos,
como pernos de vía de tren
una lluvia violenta y salvaje hiriendo la
carne abollando la piel.

Cometimos el error de imaginar
que algún día todo esto tendrá fin
pero aquí nunca es domingo siempre cae más de lo mismo
porque el tiempo es dueño de la tempestad
y es posible que mañana sea igual
ya veremos quién deja de existir
porque un árbol vale tanto como el precio de su hacha.
hoy es lunes mes de octubre en mi país
hoy es lunes mes de octubre en mi país.

Y caerá hasta calarnos los huesos,
y caerá fría y sin compasión
una lluvia violenta y salvaje
hasta hacernos dudar de si existe Dios
y caerá hasta calarnos los huesos,
como pernos de vía de tren
una lluvia violenta y salvaje hiriendo la
carne abollando la piel."